Desarrollo y traducción web: ¿dos mundos paralelos?

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Índice

Glosario
Empecemos por el principio: ¿qué es el desarrollo web?
Desconocimiento: el origen del problema
¿Qué futuro les espera?

Empecemos por el principio: ¿qué es el desarrollo web?

Si hablamos de traducción web, seguramente sabrás a lo que nos estamos refiriendo aunque no conozcas aspectos concretos, como por ejemplo las herramientas que se emplean en este tipo de traducciones o los diferentes métodos que normalmente sigue una agencia de traducción a la hora de hacerse cargo de ellas. En cambio, puede que el concepto “desarrollo web” te genere algo más de confusión. Pues bien, el desarrollo web es un término empleado para designar el proceso de creación, publicación y posterior mantenimiento de un sitio web, desde páginas pequeñas y sencillas hasta portales grandes y complejos.

En ocasiones, especialmente en empresas cuyo negocio principal tiene lugar a través de Internet, el desarrollo de su presencia online está en manos de un equipo de cientos de personas. En estos equipos hay ingenieros o programadores encargados del funcionamiento interno del sitio web, como por ejemplo los que gestionan las bases de datos y las funcionalidades internas del sitio web (back-end developers). Por otra parte, están los que se encargan del funcionamiento de la parte visible: los front-end-developers,  diseñadores y finalmente los que se encargan de la creación de contenidos y del SEO (posicionamiento en buscadores). No obstante, la mayoría de empresas con sitios web más reducidos encargan su creación y mantenimiento a una empresa de desarrollo web o un único desarrollador o webmaster.

Ahora bien, lo que nos interesa plasmar en este artículo es quién se encarga de traducir la página web para convertirla en multilingüe. Quizás pienses que el propio desarrollador web puede encargarse de implementar un traductor automático que realice la traducción casi al instante. Pero no tiene por qué ser exactamente así. A nosotros, como agencia de traducción, las peticiones para presupuestar la traducción de un sitio web nos llegan de diferentes lugares: el cliente final, las empresas de publicidad que crean el contenido o la estrategia, los desarrolladores encargados del sitio web, etc. Pero tal vez solo sean estos últimos quienes se planteen cómo se integran los contenidos traducidos en el entramado web. En algunos casos, nos facilitan únicamente la URL; en otras ocasiones, nos envían directamente los textos en formatos editables que podemos procesar, como Excel o Word, o bien nos solicitan que hagamos las traducciones en el backoffice del CMS de la web, proceso que es un tanto más complejo.

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Desconocimiento: el origen del problema

Como decíamos, nuestra experiencia nos ha demostrado en varias ocasiones que el mundo del desarrollo web y las tecnologías y dinámicas de traducción deberían acercarse un poco más. Una de las causas principales por las que defendemos esta idea es el desconocimiento que existe de una parte hacia la otra.

Generalmente, son pocas las empresas que, frente a una nueva necesidad de traducción digital, conocen con exactitud los formatos y herramientas que tienen a su disposición para conseguir una traducción de la forma más rápida, cómoda y económica posible. Esto es algo normal en cualquier empresa, pues los integrantes de su plantilla son expertos y profesionales en su campo y pueden no conocer otras áreas que no estén relacionadas con la suya. Por otro lado, lo mismo ocurre con los desarrolladores web. De hecho, en un estudio desarrollado con la colaboración de Intertext con el Grupo de Investigación Tradumática de la UAB se observa que la gran mayoría de los webmasters encuestados desconocían las herramientas de traducción asistida o las memorias de traducción.

Las herramientas de traducción asistida permiten procesar multitud de formatos y crear, durante el proceso de traducción, bases de datos multilingües, que son las memorias de traducción. Se han convertido en un estándar dentro del sector de la traducción profesional y contribuyen a quetraduccion paginas web los contenidos corporativos sean consistentes lingüística y terminológicamente en todos los idiomas, además de permitir a los clientes ahorrar tiempo y dinero en sus futuras traducciones. Por tanto, es recomendable traducir el sitio web con la ayuda de las mismas memorias de traducción que se utilizan para el resto de los contenidos corporativos. Para que esto sea posible, es necesario obtener los contenidos de la web en un formato apto para su procesamiento con herramientas de traducción asistida. Existen diversos enfoques y métodos para ello, y pueden conseguirse flujos de trabajo muy eficientes en tiempo y dinero a través de formatos que no sólo codifiquen el texto, sino también la información de formato para no tener que remaquetar manualmente el texto en cada versión idiomática. Es justo en este punto donde el desarrollo web y la traducción deben entenderse y donde el conocimiento mutuo llevará sin dudas a soluciones mucho más adaptadas en el futuro.

Por otro lado, lo mismo ocurre con las diferentes calidades de traducción, que tampoco son tan conocidas, y entre las que se distinguen las siguientes:

  • Traducción humana revisada (Translated-edited-proofed)
  • Traducción humana sin revisión (Translated)
  • Traducción automática completamente posteditada (fully postedited MT)
  • Traducción automática mínimamente posteditada (light postedited MT)
  • Traducción automática sin postedición (MT)

Todas ellas, por separado o combinadas, pueden tener su aplicación en el entorno web, pero es necesario conocer sus ventajas y desventajas, así como los riesgos que conllevan cada una de ellas. Precisamente por la facilidad, comodidad y ahorro que aportan este tipo de tecnologías y categorías tanto a los webmasters como a los clientes que tienen necesidades de traducción, en Intertext siempre intentamos hacer eco de las infinitas posibilidades que el desarrollo tecnológico pone a nuestra disposición. A través de la colaboración con diversos sectores como el del desarrollo web, pretendemos contribuir al conocimiento mutuo y la optimización de resultados. Imaginemos lo fácil que sería que los clientes supieran qué formatos son mejores al entregar sus archivos a la entidad encargada de traducirlos, y lo rápida y segura que sería la traducción ofrecida por una empresa de desarrollo web si tuviera a su alcance las herramientas que acabamos de exponer. ¡Todo son ventajas!

¿Qué futuro les espera?

De momento, ya hemos visto que la convivencia se presenta algo difícil entre el desarrollo web y la traducción. Uno de los principales motivos que hace que esto sea así es la diversidad de formatos con los que se trabaja en una web y, a su vez, también en la traducción. Existen multitud de CMS con las que trabajar: según el estudio, WordPress es la más usada, pero tenemos a nuestra disposición otras como Drupal, Magento, Prestashop, etcétera. En cuanto a formatos con los que trabajar la traducción, tenemos desde un Word hasta formatos como CSV, HTML o XML.

También debemos mencionar el daño que el costumbrismo ha hecho a esta profesión. Hace muchos años estábamos acostumbrados a ayudarnos del diccionario para traducir nuestros textos, hasta que más adelante nos acostumbramos a hacerlo con los traductores automáticos (con esto no nos referimos a los traductores ni a las empresas de traducción, claro está). Si a esta última costumbre le sumamos el desconocimiento de la importancia de un traductor humano en el proceso, los productos finales obtenidos pueden ser de una calidad inferior a la esperada. Todos sabemos que las máquinas, como las personas, no son cien por cien perfectas y puede haber errores. De ahí la importancia de contar con la figura de un traductor en este proceso. Si, además, le añadimos la utilización de memorias de traducción, el margen de error se reduce de inmediato.

En vista de los resultados, del inminente progreso tecnológico al que estamos y estaremos sometidos y de la creciente globalización, está claro que en algún momento la brecha entre el desarrollo web y la traducción deberá cerrarse. Y, si no lo crees, ¡tiempo al tiempo!

Glosario

  • CMS: las siglas hacen referencia a “sistema de gestión de contenidos” (Content Management System). Se trata de un programa informático que permite crear una estructura de soporte (framework) para crear y administrar los contenidos de una página web.
  • E-commerce: conocido en español como comercio electrónico, hace referencia a las actividades de compraventa de bienes, productos o servicios usando Internet como canal principal.
  • SEO: Search Engine Optimitzation (posicionamiento en motores de búsqueda en español) hace referencia a un conjunto de cambios que se realizan en una estructura web para influir positivamente en su posicionamiento orgánico. Es decir, a través de técnicas como el posicionamiento de palabras clave (keywords) se intenta conseguir que la página web en cuestión aparezca entre las primeras posiciones de buscadores como Google, Bing , Yahoo, etcétera.
  • CSV: los archivos “Comma-Separated Values” son un tipo de documento cuyo formato es sencillo y abierto y se utiliza para representar los datos en forma de tabla.
  • HTML: conocido como “HyperText Markup Language” o lenguaje de marcas de hipertexto en español, corresponde al lenguaje empleado para la elaboración de páginas web. Se trata de un estándar que se sirve de una estructura básica y un código.
  • XML: eXtensve Markup Language o lenguaje de marcado extensible es el término que se le otorga a un meta-lenguaje que permite definir lenguajes de marcas. Está desarrollado por el consorcio W3C (World Wide Web Consortium) y se utiliza para almacenar datos de forma legible.
  • XLIFF: (XML Localization Interchange File Format) es un formato basado en XML que se utiliza para la localización. Además, se trata del formato que leen las memorias de traducción.

Referencia:

Manuel Ángel Caro Romero. (2017). Multilingüismo en el ámbito de las empresas de desarrollo web y e-commerce . Barcelona: Universitat Autònoma de Barcelona.



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