Preguntas Frecuentes

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Hay toda una serie de métodos diferentes para facturar traducciones que varían en función del país. Tanto si se utilizan líneas estándar como si se cuenta por palabras, la base de la facturación suele ser actualmente el recuento de MS Word o del software de traducción asistida. Con esta función se calculan palabras o caracteres que se corresponden con una determinada cantidad de líneas completas. A la hora de comparar precios, debería tener en cuenta como cliente si los precios de los ofertantes se refieren al texto de origen o el texto de destino, ya que el volumen de texto puede aumentar o disminuir en función de la combinación de idiomas.

Es un error la idea, muy extendida, de que cualquiera que sepa idiomas también está capacitado para traducir. Para realizar una traducción eficaz se requieren conocimientos técnicos, un profundo dominio del idioma de origen y una excelente capacidad de expresión en el propio idioma. Un traductor profesional dispone de estudios universitarios, de una formación técnica complementaria y de una amplia experiencia. Nuestros traductores se someten a un estricto proceso de selección y son especialistas en la disciplina correspondiente. Además, sus trabajos pasan por un control de calidad continuo que consta de varias fases en las que se revisan de forma minuciosa aspectos formales como la integridad, las cifras o el formato, así como aspectos de contenido como la comprensión, el estilo o el uso de terminología adecuada.

Es difícil orientarse en un sector tan amplio como el de la traducción. Hay una gran variedad de proveedores de servicios de traducción: desde traductores autónomos, pequeñas agrupaciones de traductores, escuelas de idiomas o empresas de trabajo temporal, que ofrecen traducciones como servicio adicional, hasta empresas de traducción especializadas. Le recomendamos que, si tiene la posibilidad, visite personalmente la empresa para ver sus oficinas y conocer al personal. Asegúrese de que dispone de la infraestructura necesaria para asumir su encargo con garantías y realizar el trabajo de forma eficiente. Infórmese de la antigüedad de la empresa, ya que la experiencia en el sector es fundamental. Considere también factores tales como la atención recibida, el asesoramiento profesional o el tiempo que ha necesitado para ofrecerle un presupuesto. Todo ello le ayudará a hacerse una idea de la profesionalidad y la fiabilidad del servicio.

A nivel técnico, siempre es mejor que una empresa gestione todo el proyecto para garantizar una homogeneidad máxima en la traducción. De esta forma, si el contenido de los manuales está relacionado, es recomendable contactar con una empresa que pueda asumir todo el volumen de trabajo. En caso de proyectos de gran extensión, colaboramos con otras empresas del sector, lo que nos permite ofrecerle soluciones ágiles. Decídase por la opción mucho más ventajosa de tratar directamente con un único interlocutor que pueda encargarse de las tareas de coordinación entre varios proveedores en lugar de asumirlas usted mismo.

Si no se ha acordado nada diferente, las traducciones se realizarán en formato Word. Reproducimos el formato del texto original sin cargo adicional, siempre y cuando esto no requiera tareas especiales de maquetación. Le recomendamos que nos entregue el texto en formato electrónico en caso de que presente un formato complejo o incluya gráficos. Nosotros editamos, sobrescribimos y generamos textos en los formatos específicos de una gran variedad de aplicaciones, como PowerPoint, PageMaker, FrameMaker, QuarkXpress, Excel, Access, etc. Si el cliente se encarga de la maquetación, podemos entregarle si lo desea textos continuos sin atributos de formato para facilitarle el proceso de “copiar y pegar” en la medida de lo posible.

Las traducciones oficiales son las traducciones realizadas y certificadas por un traductor jurado. Los traductores jurados están autorizados legalmente para confirmar que el texto traducido concuerda con el texto original, algo comparable a lo que hace un notario o un perito. La actividad como traductor jurado requiere el correspondiente nombramiento por el Ministerio de Asuntos Exteriores o por las instituciones autonómicas responsables. Para recibir el nombramiento de traductor jurado es necesario superar un examen específico u obtener un determinado título universitario de traducción. Todos nuestros traductores jurados están debidamente registrados y cumplen todos los requisitos formales para que sus traducciones tengan reconocimiento oficial y su firma pueda certificarse.

Cada texto tiene sus propias necesidades. Esto incluye también los artículos destinados a la divulgación en publicaciones de cualquier tipo, ya sean periodísticos, científicos, técnicos o divulgativos. Se trata de textos que van a ser leídos por un público amplio, por lo que deben estar al más alto nivel en el plano tanto lingüístico como técnico. Nosotros ofrecemos diferentes calidades de traducción en función de las necesidades de nuestros clientes; traducimos desde textos para uso interno hasta textos destinados a la publicación. Podemos garantizar los mejores resultados técnicos en el caso de publicaciones de carácter técnico o científico, ya que contamos con un equipo de traductores especializados en las disciplinas más diversas. Una vez concluido el proceso de traducción propiamente dicho y los controles de calidad respectivos, el documento será corregido por un redactor o un periodista experimentado con el fin de elaborar un texto final con un lenguaje claro, fluido, fácil de leer y agradable para el lector.

Un traductor y una empresa de traducción son dos conceptos muy diferentes. Mientras que un traductor se encarga de traducir, una empresa realiza principalmente tareas de organización y de gestión de proyectos de traducción. Usted podrá recurrir directamente a traductores si dispone de la infraestructura necesaria (por ejemplo, un departamento de traducción) para organizar y corregir traducciones, encontrar y evaluar a traductores, analizar las necesidades de cada proyecto y dar las pautas necesarias, para formar equipos para proyectos grandes y gestionar su propia terminología. Pero si éste no es el caso o un determinado proyecto supera sus posibilidades, lo más acertado es que confíe sus traducciones a una empresa especializada que satisfaga sus necesidades de traducción en todos los idiomas y que disponga de la experiencia y los recursos necesarios para poder ofrecerle soluciones profesionales en los plazos establecidos.
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La respuesta es que en nuestros proyectos regulares, no. Aunque en los últimos años se han desarrollado diversos sistemas de traducción automática, no han podido perfeccionarse hasta el punto de dar un resultado técnicamente satisfactorio. Estas aplicaciones pueden traducir textos sencillos o con una sintaxis muy similar, pero los resultados son insuficientes cuando se trata de textos más complejos. Las lenguas naturales presentan unas características intrínsecas que resultan problemáticas para la traducción automática. Por ejemplo, cada persona tiene una forma de expresión propia no siempre perfecta; la lengua puede usarse también de forma creativa para describir la realidad que nos rodea. Está sometida a un continuo proceso de cambio en el cual es muy difícil seguir el paso al vertiginoso desarrollo de las diferentes áreas de conocimiento, cuyas innovaciones se van incorporando a la lengua de uso general. Todo esto hace que resulte muy costoso mantener un sistema de traducción automática en el estado actual de las tecnologías de procesamiento de información. Seguimos con interés la evolución de la traducción automática y realizamos pruebas, especialmente su integración en sistemas de traducción asistida o de lenguaje controlado, para poder ofrecerla como solución en caso de proyectos específicos.

Aunque los sistemas encaminados a automatizar por completo la traducción no han ofrecido resultados satisfactorios, se han desarrollado con éxito otras aplicaciones que automatizan parcialmente el proceso de traducción y que se conocen como herramientas de traducción asistida (TAO o CAT en inglés). Permiten crear bases de datos lingüísticos denominadas “memorias de traducción” que contienen textos ya traducidos y divididos en segmentos con unidad sintáctica. Estas memorias de traducción son útiles sobre todo en textos con un alto grado de repetitividad o para revisar y actualizar documentación existente, ya que permiten reutilizar textos ya traducidos y homogeneizar las traducciones en proyectos de gran volumen. Además, estos programas ofrecen la posibilidad de trabajar con una gran cantidad de formatos, como PowerPoint, PageMaker, FrameMaker, QuarkXpress, HTML, etc. y ponen a disposición del usuario herramientas de gestión terminológica, entre otras muchas funciones. En Intertext disponemos de las licencias correspondientes y trabajamos con Translator’s Workbench de Trados y Déjà Vu de Atril.

Naturalmente, los textos que se nos confían se facilitan exclusivamente a las personas directamente implicadas en el proceso de traducción. Pero además, todo nuestro personal interno y externo está vinculado a nuestra empresa mediante un contrato que incluye una cláusula de confidencialidad. Si se trata de información especialmente confidencial, se puede formalizar un acuerdo de confidencialidad específico para el encargo. En este caso, garantizamos el completo anonimato del cliente y devolvemos a petición toda la documentación y las copias utilizadas en la traducción.

En estos casos, nosotros recurrimos a herramientas de traducción asistida y creamos una memoria específica del cliente, o sea, una base de datos de texto que nos permite traducir todos los documentos del cliente con los mismos criterios y con una terminología uniforme. Adicionalmente, se puede crear un glosario que contenga la terminología específica de la empresa y que pueda emplearse ya en el momento de la elaboración de nuevos textos descriptivos de productos. La estandarización de la terminología y la documentación corporativa es otra posibilidad interesante para lograr un resultado de mayor calidad en traducciones o actualizaciones posteriores y reducir costes gracias al potencial de reutilización de los textos. De esta manera, además de aumentar la calidad y la uniformidad de la documentación de la empresa, las traducciones pueden realizarse en un plazo más reducido (ahorro de tiempo) y a un precio mucho menor (ahorro de costes). Si su empresa recurre a servicios externos de traducción, es aconsejable elegir una empresa especializada que disponga de la experiencia y las herramientas de software adecuadas.

Sí, el formato de documentos ya maquetados se puede reutilizar junto con las imágenes y los gráficos correspondientes. Necesitamos disponer del documento en soporte electrónico y de información detallada sobre la aplicación y la versión con las que se ha creado, así como, en su caso, las tipografías utilizadas. Nuestra empresa está capacitada para procesar y sobrescribir documentos prácticamente en todos los formatos de maquetación (PowerPoint, Indesign, Interleaf, PageMaker, FrameMaker o QuarkXpress, html, xml por mencionar sólo algunos) tanto para Mac como para PC.

En España, facturamos habitualmente a partir del recuento del número de palabras del texto de destino, o sea, la traducción. La cantidad exacta de palabras sólo se conoce una vez terminada la traducción y el volumen del texto de destino varía en función de la combinación lingüística. Por esta razón, aplicamos en nuestros presupuestos un porcentaje variable para limitar en la medida de lo posible las diferencias respecto al número de palabras esperado. En determinados proyectos y previo acuerdo facturamos sobre la base del texto de origen, en este caso, los precios por palabra se adaptan a este método de facturación.

Estas prácticas son impensables si se ofrece un servicio profesional y no tienen cabida en nuestra empresa, puesto que traducimos y corregimos los textos con el claro objetivo de lograr el mejor resultado desde el punto de vista tanto técnico como lingüístico. El estilo y el registro empleados deben concordar con la intención del texto: ése es nuestro único criterio.

El término “localización” abarca más aspectos que el de traducción. Designa no sólo la adaptación lingüística de un texto a las particularidades culturales de un mercado, sino también de los aspectos formales y del contenido. Normalmente se localizan proyectos completos como aplicaciones informáticas, videojuegos, sitios web, etc. Esta tarea requiere labores de gestión especiales y una coordinación sin fisuras a causa de su complejidad y de la envergadura de los proyectos.

En nuestra empresa abordamos la cuestión desde un punto de vista pragmático. Pensamos que las traducciones que nos confían tienen una finalidad concreta y están destinadas a un público determinado. Y puesto que escribimos para ese público determinado, optamos por adaptarnos a sus necesidades. Así, usamos seguramente más anglicismos en un artículo técnico o científico, ya que entre expertos de determinadas disciplinas y en medios especializados, suele ser más habitual el uso de ciertos términos en inglés que los equivalentes en castellano. Por el contrario, en un texto divulgativo o destinado a un público más amplio, presuponemos que el lector dispone de menos conocimientos especializados y optamos en mayor medida por utilizar términos equivalentes en la lengua de destino.

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Basándonos en nuestra experiencia, hemos recogido una serie de recomendaciones que contribuirán a que su encargo de traducción se resuelva sin dificultades. Dedique unos instantes a repasar estas indicaciones y asegúrese de que ha pensado en todo antes de entregar el documento original.

En caso de que le surja alguna duda concreta,  póngase en contacto con nosotros. Estaremos encantados de ayudarle.

Esperamos que la información que le proporcionamos le sea de utilidad.

 

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