Traducción jurídica: inglés británico vs inglés americano

Traducción jurídica al inglés británico y el inglés americano

Los retos de la traducción jurídica en inglés

¿Inglés británico o inglés americano? Esta es una pregunta que suele hacer cualquier agencia de traducción o traductor profesional cuando un cliente solicita una traducción al inglés. A pesar de estar separados por el Atlántico, Reino Unido y Estados Unidos están conectados por un mismo idioma, el inglés. No obstante, las diferencias en su uso son tales que es necesario hacer una distinción entre ambos para no dar lugar a confusiones en una traducción. Esto tiene más importancia, si cabe, en una traducción jurídica, dado que en los textos de tipo legal, cualquier error lingüístico podría tener consecuencias graves.

Desde pequeños cambios ortográficos a un sistema legal completamente diferente. Idealmente, el traductor jurídico debería proceder del o, al menos, conocer en profundidad el país destino final de la traducción para así poder ajustarse a la variante más adecuada: el inglés británico si es para Reino Unido y el inglés estadounidense o americano si es para EE.UU. Solo así podrá asegurarse la coherencia y calidad de la traducción de un documento legal. Veamos cuáles son las diferencias principales entre estas dos variantes.

Las diferencias que debe tener en cuenta el traductor legal

Ortografía

Las diferencias ortográficas son, quizás, las más conocidas por el público general. Mientras que el inglés británico tiende a respetar la forma “ou” de algunas palabras de origen francés, el inglés americano las simplifica y deja solo la “o”:

  • Honor: honour (UK), honor (US).
  • Delito: misdemeanour (UK), misdemeanor (US).
  • Labor: labour (UK), labor (US).

Otro de los cambios se da entre las palabras acabadas “-ence” en inglés británico y “-ense” en la variante americana, en las que la “c” y la “s” se intercambian. Es el caso de términos como offence (UK) y offense (US) o defence (UK) y defense (US). Y algo semejante ocurre con el uso de la “z” y la “s”, que también varía en vocablos como organisation (UK) y organization (US).

Estos son solo unos pocos ejemplos de las diferencias ortográficas que existen entre ambas ramas. Aunque comparten el mismo significado y casi la misma forma, existen variaciones que, aunque parecen ligeras, pueden generar debido a la falta de adaptación una mala imagen o de falta de profesionalidad por parte del traductor jurídico de inglés.

Terminología

Al igual que la ortografía, la terminología inglesa puede cambiar mucho de un lado a otro del Atlántico. De hecho, las preferencias léxicas de ambos territorios son uno de los factores que puede llevar a un mayor número de malentendidos si no se tratan con profesionalidad. En muchas ocasiones, se emplean términos totalmente distintos para hacer referencia a un mismo concepto o incluso no existen equivalencias.

El ámbito de la traducción legal no está exento y el profesional debe conocer de primera mano el vocabulario empleado en cada nación. Por ejemplo, en el Derecho de Sociedades, la denominación de los cargos directivos de una empresa cambia: chairperson (UK) y president (US) o managing director (UK) y Chief Executive Officer (US). También tenemos la expresión británica Memorandum of Association para hacer referencia a la escritura de constitución de una empresa, que en inglés americano sería Articles of Incorporation. De hecho, ni siquiera la palabra genérica para denominar a una empresa es la misma: company (UK) y corporation (US).

Si atendemos a otras ramas del Derecho ocurre lo mismo. En el caso de los contratos, encontramos la expresión best endeavours (UK) y best efforts (US) para indicar que una de las partes hará todo lo posible para conseguir un determinado resultado. Y para denominar a un abogado especializado en Derecho inmobiliario deberemos elegir entre property lawyer (UK) y real estate attorney (US).

Fechas y medidas

Los formatos para escribir las fechas y los sistemas de medida también son diferentes en estas dos variantes del inglés. Mientras que en el Reino Unido la fecha sigue la fórmula día-mes-año, los estadounidenses optan por mes-día-año. En este sentido, hay que tener en consideración a qué parte de América se destinará la traducción, ya que hay estados que siguen el modelo británico. 

Conocer la forma en la que se expresan las fechas es fundamental en la traducción jurídica porque una confusión en este aspecto puede dar lugar a equivocaciones irreparables como el incumplimiento de plazos de entrega.

Respecto a las medidas, se emplean dos sistemas diferentes que pueden dar lugar a confusiones. En EE.UU. se utiliza el Sistema Métrico Americano (US Customary System of Units) y en Gran Bretaña, una mezcla entre el Sistema Imperial Británico (British Imperial System) y el sistema métrico, que es el que impera en gran parte del mundo. Lo mejor en estos casos es echar mano de herramientas como calculadoras para hacer las conversiones de un sistema a otro. Te dejamos por aquí el acceso a un conversor de unidades de medida.

Sistema judicial

Estados Unidos y Reino Unido tampoco tienen el mismo sistema judicial y, por tanto, los conceptos jurídicos que emplean también difieren. Aunque sería muy extenso y dificultoso plasmar aquí las diferencias entre un sistema y otro, podemos ilustrarlo con algunos ejemplos. En el caso de la traducción de “presidente” a inglés británico, nos encontramos con que en este país no existe esta figura, sino la de primer ministro, que recibe el nombre de prime minister. Sería un error traducirlo como “presidente del Reino Unido”.

Estas son algunas de las diferencias que debe tener en cuenta un traductor de textos legales a la hora de enfrentarse a una traducción al inglés británico o americano. La traducción jurídica implica un especial cuidado en el uso y precisión de la terminología y conceptos empleados, que deben ser acordes al público al que se dirige. Por eso, la mejor opción es recurrir a un traductor profesional que conozca de primera mano los sistemas jurídicos de los países implicados en la traducción. En Intertext, trabajamos con profesionales cuidadosamente seleccionados para ello, expertos en los diferentes sectores jurídicos y los sistemas de los países de origen y destino del documento legal. Si necesitas una traducción jurídica, estaremos encantados de ayudarte. No dudes en contactar con nosotros.

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