Quiero traducir mi web. ¿Y ahora qué?

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La internacionalización de un negocio va generalmente acompañada de la traducción web como estrategia para llegar a su público objetivo en otros mercados internacionales y dirigirse a él en su propia lengua.

Aunque lo que veamos publicado parezcan simplemente “páginas” que habrá que traducir, los sitios web tienen cierta complejidad técnica y, en realidad, detrás de estas páginas existe un entorno programado mediante diversas tecnologías web, como puede ser un gestor de contenidos (CMS). Por tanto, el texto visible procede de distintos orígenes, como las plantillas (también llamadas temas), las bases de datos (p. ej. un catálogo de productos o el contenido de las páginas), diversas funcionalidades como sliders, widgets, plugins, etc. e incluso las imágenes.

Efectivamente, traducir una página web no es fácil, pero tampoco tenemos por qué convertirlo en algo más complicado de lo que en realidad es.

¿Cuáles deberían ser las primeras consideraciones en una traducción web?

  • ¿Mi sitio web es apto para su traducción?

En primer lugar debemos analizar nuestra web para poder considerar si es apta para ser localizada. Algunos sitios web antiguos, por ejemplo, pueden estar desarrollados con tecnologías que no permiten determinados símbolos o juegos de caracteres o variaciones en la dirección del texto. Esto impediría la correcta visualización de otros alfabetos, acentos o tildes, e incluso de otros símbolos como los de apertura de exclamación e interrogación del castellano. Si su entorno web no ofrece soporte para la traducción a idiomas como pueden ser los asiáticos, árabe etc. deberá plantearse antes migrar a otro sistema o adaptarlo.

Si su entorno web no ofrece soporte para la traducción a idiomas como pueden ser los asiáticos, árabe etc. deberá plantearse antes migrar a otro sistema o adaptarlo.

  • Antes que nada, quiero saber lo que me costará la traducción. ¿Qué debo hacer?

Como empresa de traducción, con frecuencia nos solicitan presupuesto para la traducción de páginas web indicando una URL a partir de la cual debemos elaborar un presupuesto. Pero no es tan sencillo. Para que seamos capaces de elaborar un presupuesto que refleje de forma fiable el coste que tendrá la traducción del sitio web, necesitamos saber:

1. ¿Deben traducirse todas las secciones del sitio web o sólo parte?

Tal vez desees traducir los apartados “Sobre nosotros”, “productos”, “contacto”, pero prefieras no traducir tu blog, la sección de noticias o tus anuncios de empleo. Puede que exista un área de descarga con folletos, catálogos, fichas de productos que no todos se comercializarán internacionalmente. En caso de no estar muy seguro de qué partes de tu sitio web son las más relevantes, un análisis de visitas con Google Analytics u otra herramienta puede dar pistas sobre qué páginas de tu web son las más visitadas y, por lo tanto, cuáles son las más interesantes para tu público.

2. ¿Cómo y en qué formatos recibimos los contenidos y quién se encargará de la incorporación de los mismos en el sitio web?

Aparte del texto ¿existen otros elementos como imágenes, gráficos, elementos multimedia como vídeos y audio que deben editarse en los diferentes idiomas? El coste de un proyecto de traducción web variará en función de qué servicios adicionales debe prestar la empresa de traducción. A continuación encontrarás los escenarios más habituales.

 

¿Qué método es el mejor para traducir mi web?

Existen básicamente tres sistemas distintos para traducir tu website:

  • Mediante la exportación y reimportación de los contenidos en formato traducible.

Muchos CMS disponen de plugins o APIs para la exportación de sus contenidos en diferentes formatos como xml, xliff, po, mo, xls o csv a fin de ser traducidos en un entorno profesional de traducción asistida. Uno de los más conocidos es WPML de WordPress.

Otro formato traducible es directamente html o php, y es posible traducir estructuras web completas programadas en estos lenguajes.

traducir página webLa ventaja de trabajar en un entorno de traducción asistida es que, gracias a sus bases de datos de traducción, es posible reutilizar todos los segmentos iguales o similares que han sido traducidos previamente con el ahorro en tiempo y costes correspondiente. Como también ocurre en el ámbito del DTP o maquetación, hay proveedores de traducción que realizan todo el proceso, desde la exportación hasta la reimportación de los contenidos o sólo parte del mismo. En otros casos se complementan con los desarrolladores del sitio web, quienes lo administran y realizan la exportación y reimportación. Este método está especialmente indicado en el caso de las tiendas online o sitios de e-commerce, ya que sus catálogos de producto suelen contener mucho contenido repetido.

  • En el backoffice del gestor de contenidos (CMS)

Una vez creadas las diferentes versiones lingüísticas dentro de tu CMS, ya tienes la estructura multilingüe que debe rellenarse con los contenidos en los respectivos idiomas. Esto puede hacerse editando cada página dentro del backoffice del CMS. Es, tal vez, el método más ineficiente para traducir una página web por los siguientes motivos: en primer lugar, un CMS no es un entorno profesional de traducción, con sus correctores ortográficos, de estilo, gramaticales, ni herramientas de control de calidad. Además, el traductor debe familiarizarse con el entorno específico de cada CMS. Lo peor, sin embargo, es la duplicación de los trabajos de edición, ya que el traductor debe abrir cada bloque de texto o elemento para editarlo, y ello en cada uno de los idiomas, un trabajo adicional que acarrea importantes costes adicionales que de otro modo podrían ahorrarse.

  • A través de un proxy de traducción

Con esta tecnología se crea un “sitio espejo” del original como estructura estática en html que luego se traduce a los diferentes idiomas mediante un entorno de traducción asistida profesional y se publica como estructura estática multilingüe en html. En determinados intervalos, el sitio espejo se compara con el sitio original para detectar posibles cambios que deben adaptarse y traducirse. Este sistema, también llamado proxy de traducción, tiene la ventaja de que no requiere ningún esfuerzo técnico o de programación por parte del propietario del sitio web y los traductores pueden trabajar en su entorno de traducción habitual. La desventaja de este sistema es que los contenidos traducidos no están en nuestro CMS, sino que están alojados en el servidor de nuestro proveedor del sistema proxy. Requiere una instalación inicial y alguna intervención por parte de los programadores de este sistema para temas de localización de imágenes, elementos multimedia y SEO.

¿EL SEO/SEM también tiene traducción?

traducción de palabras clave¿Qué pasa con la optimización para buscadores (SEO) para que tu web traducida sea finalmente encontrada y reciba el tráfico deseado? Si tienes una estrategia de posicionamiento y apuestas por determinadas keywords en el sitio web original, será interesante plantearte si las quieres trasladar a las diferentes versiones lingüísticas de tu web. SEO multilingüe no significa traducir simplemente la metainformación de posicionamiento como headers, descriptions, keywords, textos alt etc., aunque en un primer paso más vale eso que nada. Requiere un estudio más exhaustivo de las variantes que puede tener la traducción de los keywords en cada idioma en función de sus frecuencias de búsqueda y la decisión de cuáles son las palabras clave por las que se va a apostar en cada país o mercado objetivo.

Si tienes una estrategia de posicionamiento y apuestas por determinadas keywords en el sitio web original, será interesante plantearte si las quieres trasladar a las diferentes versiones lingüísticas de tu web.

Puesto que, aparte de tener la metainformación correctamente traducida, una determinada densidad de las palabras clave en tu sitio web también aumentará su visibilidad, es interesante facilitar la lista de keywords a tu empresa de traducción para favorecer su uso en el proceso de traducción.

¿Es lo mismo traducción web que localización web?

A menudo se habla de localización web en vez de traducción web. A pesar de que estos dos términos están relacionados, no son sinónimos. La localización web hace referencia a adaptar un sitio web al mercado o entorno local (un grupo de gente con una misma cultura y una misma lengua) diferente del original. La traducción web, por lo tanto, forma parte de este proceso, ya que parte de la adaptación deberá ser lingüística. No obstante, hay tareas de adaptación más allá de la propia traducción como el análisis SEO previamente mencionado, así como la adaptación de las partes estructurales y gráficas del sitio web a los requerimientos de usabilidad del entorno local.

Pavimentando el camino hacia un buen flujo de trabajo

Como hemos visto, en la elaboración y traducción web multilingüe intervienen diferentes perfiles profesionales: el desarrollador o programador web, el diseñador, el redactor o responsable de los contenidos, el experto en SEO y marketing digital y el traductor. La buena comunicación y transferencia de conocimiento entre todos ellos sin duda dará lugar a un resultado excelente. Para ello será necesaria una buena planificación y el establecimiento de los flujos de trabajo más idóneos. Debe tenerse en cuenta que el proyecto de web multilingüe no acaba con la traducción o localización del sitio original. Los sitios web dinámicos se encuentran en constante cambio, se añaden contenidos y se eliminan o actualizan otros. Un buen proceso de gestión de cambios asegurará que su web esté siempre actualizada en cada una de sus versiones lingüísticas.



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